
Entrañables amiguetes: Vístanse de niño dios este martes y cáiganle a la presentación del novísimo material de Daniel Herrera, cuentista lagunero, crudo, violento y con un sentido del humor torcido, es decir, de los míos. En su segunda colección de relatos, Daniel sigue diseccionando la parte más elemental del ser humano: sus pasiones y las consecuencias que dejarlas libres acarrean. Los dardos en sus epígrafes llevan destinatarios claros: Carver, Bukowski, Fante; Daniel no niega haber mamado de las tetas frondosas del trimurti suciales, pero a diferencia de los imitadores noventeros que nos invadieron luego de las traducciones de Anagrama, logra ponerle un sello personal, ese punto ciego de brutalidad con denominación de origen: Torreón (y Gómez Palacio los fines de semana que no venden cerveza más que en el Territorio Santos Modelo). Se notan las influencias, vamos, pero al leer Polvo Rojo me sucedió como cuando me acerqué aQuién no necesita algo en que apoyarse de Roger Wolfe: un libro adscrito al cánon arriba mencionado pero rico en elementos propios y lo más importante, puede escucharse una voz particular. Y es que como lector he llegado a desarrollar una fuerte reticencia a muchos escritores de Jalisco pa' arriba: dopplegangers de Élmer Mendoza a puños. Narco, balazos, muertas. ¿Ya estuvo, no? (El único que ha logrado desarticular el tópico con maestría ha sido Yuri Herrera en su Trabajos del reino pero ¡oh, sorpresa! es de Pachuca).
Afortunadamente Daniel sabe que en las historias sencillas pueden encontrarse los guiños más terribles y desmesurados. Pensándolo bien, Torreón cuenta con algunos escritores fuera de lo común: Gilberto Prado Galán, esnayista puntualísimo metido a palindromista (más de 20,000 reversemas lo avalan como el papalíndromo) y Wenceslao Bruciaga (cronista y narrador del sórdido mundo de los cuartos oscuros y las vicisitudes homosexuales, además de promotor de la cultura del popper).
La invitación está hecha: Polvo Rojo está editado por Ficticia, un sello que siempre ha llamado mi atención, sobretodo por sus colecciones dedicadas a la narrativa y crítica de fútbol y tauromaquia. Presentamos Bernardo Fernández BEF, Jorge Flores-Oliver BLUMPI, el autor y el que escribe estas líneas, por lo que promete ser una noche al menos divertida y malpasada. De ahí el after es en el Felina, así que a celebrar la candelaria chiquillos.
Martes 2 de febrero, a las 19:00 horas en:
Centro de Lectura Condesa
Nuevo León 91, colonia Condesa, México, DF, CP 06140
Teléfonos: 5553 5268 y 5553 5269
Presentan: Bernardo Fernández BEF, Jorge Flores-Oliver (BLUMPI), Rodrigo Márquez Tizano y Daniel Herrera

1 comments:
El primer relato que leiste en tu programa sospechosamnete se parece a la pelicula Nesio. No suena tan original, parece que estuviera escribiendo Servin, Fadanelli, Bares, etc.
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