
I.
Escribo su nombre por tiempos,
en acrósticos,
verticalidad forzada:
jirones y pistas
que dejaron de importar
cuando el cruel impulso de escribirla dedujo:
no hubo sobrevivientes
Éste es el precio de la indulgencia;
ocurre entre prefijos telefónicos,
claves minerales compuestas antes que ella,
letra por letra,
¡qué caro es devolver sus facciones al alfabeto!
a esa fosa común de errores esperando redundarse,
así opera un junta cadáveres,
un mercenario tieso:
sin el fuelle transversal del cúbito
un radio es sin duda
el lugar más triste del universo.

3 comments:
Un radio, haciendo mi analogía oportuna, no es el lugar más triste del Universo: Es el madero en medio del océano cuando el náufrago se ahoga en 23 espacios de 60 minutos; sabe que un segundo antes y un segundo después de aquella hora precisa, el tiempo jamás será el mismo.
/Qué tristeza cuando el abecedario ya no es suficiente y los acrósticos tan exactos, tan feroces, para otros no dicen absolutamente nada. /
ANONIMO
La radio y el blog, sin duda.
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