
Luego de más de un año de alejarnos voluntariamente de los escenarios, volvemos a la carga; esta vez con un disco casi en nuestras manos y una nueva alineación llena de "lava furiosa e iridiscente". No se pierdan el brutal regreso, porque nos hemos transformado en una de esas bandas que tocan una vez al año y no le avisan a nadie. ¿O qué, querían que tocáramos con Los Daniels o atrocidades similares? Nunca hemos intentado ser una banda agradable. Es más, ni siquiera tratamos de que vaya gente a nuestras tocadas. La gente no nos gusta, por lo menos no en su presentación más inmediata. Nos gusta más de lejos, eso sí; ahí alcanza sublimes estados en épocas de catástrofe o bailando dentro en una pantalla de plasma. Pero esta vez será diferente. Además compartimos escenario con dos bandas que nos gustan mucho. No les diré cuáles.

5 comments:
the flute of interior time plays
whether we hear it or not
what we mean by love
is its sound coming in.
Otra banda de culto... con los unkle garden teníamos.
Si esos 50 pesos, que es la cantida de la cual sobrevivo toda la semana, me dieran una cita con sarastereo y mariana uribe a la vez comeria sopa de piedra y oirira hasta alguna tipa de chico cerebro, mediana edad y corta falda.
con cincuenta pesos no vas a salir ni a la esquina con ellas!!!
chingons
Post a Comment