Thursday, January 18, 2007

Les Tragiques en El Hayastán II


La primera y contando. Después de un merecido descanso decembrino Les Tragiques se ha reagrupado con miras fijas para el 2007, como por ejemplo, grabar su primer material.
Sara Stereo ha vuelto de Londres y una vez más visitaremos El Hayastán.
La última vez que actuamos ahí, nuestra anterior tecladista decidió no llegar, así que aunque fue una tocada maciza, sentimos que le debemos algo al lugar.
Este próximo sábado, junto con Nos Llamamos (www.myspace.com/nosllamamos) estaremos ofreciendo un concierto incendiario, estrenaremos canciones y daremos cuenta de quién se ponga en frente.
Asistan al primer recital de mal gusto del año.

El Hayastán
Regina 18 entre Bolívar e Isabel la Católica
10:oo PM
GRATIS

Nos Llamamos y Les Tragiques invitan!

Tuesday, January 16, 2007

¿Jamás has roto una puerta a patadas, Candy?



Más que el punzante dolor en la parte interna del empeine, lo que le dolía era el hecho de que él mismo iba a tener que reparar el hoyo amorfo en la puerta de su habitación. Hace unos años cuando se mudó al entonces nuevo apartamento, la sensación de limpieza era hegemónica. Las paredes tan blancas y los espacios tan amplios; casi había que tomar una bocanada de aire para introducirse al 206 interior 4 de Moras. Él mismo pintó de alba a todas las puertas de la casa y colocó las repisas. El mismo se había encargado de que todo estuviera esterilizado, el aroma imperturbable y permanente, como el coño juvenil o las vestiduras de un coche de agencia. Pero ahora la perra estaba ahí adentro, gimoteando dentro de su propio cuarto, con la cara amoratada y reventando contra el suelo las únicas dos lociones que le quedaban. Ella se lo buscó, pensó él mientras los berridos se volvían insostenibles y la hinchazón del pie no escatimaba en manifestarse. Seguramente necesitaría vendarse pronto o no podría caminar en unas horas y también habría que hacer algo con el pómulo izquierdo de la loca. Bastante tenía ya de habladurías para tener encima que soportar más mierda de sus vecinos "los correctos".
En definitiva no lo eran, pero intentaban aparentarlo. Practicaban para estos efectos, el deporte nacional de chingarse a los demás para resaltar; no por méritos propios sino por hundimientos ajenos. Como si ellos jamás hubieran tomado de más, como si sus mujeres no fueran también unas putas, como si nunca hubieran pensado en follarse a la niña de 13 años que baja todas las tardes al patio común con una pelota verde para rebotarla contra las paredes mientras sus nacientes senos piden a gritos el uso de un sostén más adecuado para la lava que se gesta en sus pechitos púberes. Jamás han roto una puerta a patadas hijos de puta, seguro que no, pero a más de uno se lo habrán ya tirado por el culo mientras a la luz del día aparentan ser unos jefes de familia respetuosos y vigilantes de las buenas costumbres, que llevan a diario a sus hijos hasta la puerta del colegio y les besan sus cabecitas con los mismos labios sodomitas que en secreto y por las noches hacen porquerías.

Tomó el último sorbo de una botella de Minero que lo aguardaba en el estante izquierdo de la cocina . El estante que él había colocado, cuando no había nada en la casa y aquella perra no contaminaba el aire puro con sus cigarros de porquería y sus esencias baratas de Salto del Agua. La voz del locutor que estaba sintonizado en el viejo radio de la sala anunció a Lou Reed. Candy Says. Vaya si Candy era marica. Pero no le daba pena decirlo. Andaba de peluca por el mundo, siendo blanco de dedicatorias e insultos, seduciendo a temerosos infames como "los correctos". Seguro a Candy también la aporrearon alguna vez, pensó. Tal y como acababa de hacerlo con su mujer. Quizá les guste. Quizá no sea cuestión de tener miembro o no, solo sea cuestión de usar tacones y de querer joder a todos los demás.
Se sentó en el sillón roido junto a la ventana. Según sus calculos debían ser casi las 4 de la tarde. Prontó escucharía el sonido encantador de una pelota rebotando. Su mirada se perdió entre el papeleo desordenado de la mesa. Era ya casi fin de mes y las cuentas esperaban, al igual que su pie izquierdo, a ser atendidas.





Wednesday, January 10, 2007

Y quisieron grabar un disco... (Bitácora de sesiones)



Al fin he pensado en darle a Gamberrismo Ilustrado un giro lúdico y documentalista. Más allá de poesía insulsa, disertación musical en ensayo y reseña, o literatura fantasma enructada en cuento corto, ahora este reducto de miseria va a ser el testigo entrañable de la grabación del primer álbum de Les Tragiques.
Para quienes no estén enterados, Les Tragiques es una banda francófona que reside en el D.F. Sus influencias oscilan entre la chanson de Serge Gainsbourg y Francoise Hardy, el garage de The Cramps o The Sonics, el MOD de The Yardbirds y The Small Faces, el punk de la Parálisis Permanente y Kaka de Luxe, el pop avanzado de The Zombies y The Kinks, el ye-yé de Angélica María y Gelu, el rock n' roll moderado de Roy Orbison y Gene Vincent y los arreglos fantásticos de Phil Spektor y Brian Wilson. O por lo menos es lo que quisiera pensar, porque es parte de la música que amo y escucho. Cabe aclarar que soy bajista de Les Tragiques, así que mis opiniones caen en lo no neutro.
El grupo lo complementan Sara Stereo, guitarrista y locutora de Buenos Días Santa Fé en Ibero 90.9; Marianne Dur, baterista y locutora de Jobo Novo en la misma frecuencia, Chantal Guedy, cantante y productora de cine y teatro; y Ètoile Lemonade, tecladista y estudiante de Diseño Industrial. Como podrán notar soy el único hombre del grupo así que para aquellos que me estereotipan como un tipo misógino, lo siento; la realidad es otra.

Después de mas de una decena de presentaciones en vivo y duros ensayos, casi al cumplir el año de existencia y los seis meses de actividad exhacerbada, hemos decidido meternos al estudio a grabar nuestro primer material. En nuestra página de My Space (www.myspace.com/lestragiques) se pueden escuchar y descargar algunas canciones en vivo de nuestro concierto en el Tigre, checar las fechas venideras y dejar comentarios.

Grabar un disco es como hacer una película, solo que menos costoso y más elaborado.
Mentiría si dijera que no me siento tanto emocionado como asustado. Aunque he estado en estudios de grabación muchas veces como invitado o soporte para amigos que están en sesión, el hecho de que ahora nos toque a nosotros protagonizar me inquieta.
Hay muchas cosas en mi cabeza ahora. Músicos invitados, catering, parches para la batería, Ampegs, arreglos para las canciones, horas de estudio. Todo esta aquí arriba, dándome vueltas y revolviendo la licuadora de mis sesos.
Pero soy feliz. No hay momentos más felices para mí en la vida, que cuando termino un texto puntiagudo, leo un buen libro que me agudice la lengua, escucho algo que me deja estupefacto o estoy en el escenario. Ahí arriba eres diferente a todos los demás. Ahí el tiempo se detiene y eres invencible. Ahí arriba durante un concierto quiero más a mi baterista que a mi mujer o a mi propia madre. Se habla en música y se entiende en música.

El día de ayer me hicieron una entrevista para el periódico Récord y apareceré un artículo acerca de locutores que tocan en algún grupo. la primera pregunta que me hicieron fue: ¿Te sientas más músico o más locutor? Ninguna contesté. Soy una persona que escribe y que es un profundo escuchador de música. Soy un melómano, enfermo de verdad, no lo pongo nomás en mi myspace para hacer amigos o impresionar perritas. Melófago sería un termino más adecuado. Devoro discos (y libros) con una facilidad y un amor incontestable. Ahora bien, eso solo pudo desembocar en dos cosas: Que la Bibliofagia me hiciera escritor y que la Melomanía me orillara a hacer música; placeres que llevo ya unos años degustando. Realmente no puedo comprender a un "melómano" que nunca haya sentido esa pulsión de necesitar subir a un escenario o la urgencia de rascar una guitarra y sacarle algún sonido; tanto como no puedo entender a los "músicos" que dicen no escuchar música.

Pues nada, el disco lo esta produciendo junto conmigo mi entrañable amigo Güili Damage, ex-locutor de Rock 101, fundador de Lost Acapulco y Los Ezquisitos, actual militante del Flanger Garden y del Aguamala Sound System DJ Set (pinchamos este sábado 13 en el España, por cierto.) Aún falta ultimar muchos detalles de lo que será el debut grabado de Les Tragiques y actualmente estamos trabajando en la preproducción para no dejar ni un cabo suelto.
De todo esto se enteraran en este blog, que va a ser mi íntimo confidente y ustedes, lectores, testigos de todo el proceso. Planeo escribirlo con todo mi estómago por delante. Sin censurarme. Será lo que pase y lo que sienta, mis enojos y mis frustraciones, no planeo esconder nada. Esto es un documental fidedigno, no un montón de pretextos pajeros. Habrá fotos, lo prometo, lágrimas y risas, eso es un hecho.

Vaya desmadrito en el que me estoy metiendo...

Sunday, January 07, 2007

Yo no me llamo Tizano

Por Tizano

Tampoco Tiziano. Me llamo Rodrigo y no me da pena decirlo. Si me llamara Anivderev, Ubaldo, Primitivo o Prócoro sería otra cosa, tal vez ya me hubiera pegado un tiro.

Un nombre, ese código de barras, CURP indeleble, puede marcar de tajo toda una vida.
Dime como te llamas y te diré quién eres. Así puedo imáginar un mundo lúbrico e insensato donde todas las Lorenas son unas fáciles y todas las Jimenas son buenas en la cama.
Juzgar al libro ya ni siquiera por su cubierta sino por un simple nombre.
En la música pasa lo mismo que con las mujeres pero en 5.1 y con mucha más armonia. El punto a favor de los nombres propios es que todos los Anivdereves, Ubaldos, Primitivos y Prócoros del país tienen la opción de acudir a la limpieza nominal de Arcos de Belén, mientras que una banda con un nombre como Sur 16, ya se jodió para los restos.

El nombre de una banda y su selección puede desembocar en un acertado manejo de la lengua en cuestión ó en un indisoluble error materializado en una piedra grande-grande, que a usanzas del Pípila, el grupo tendrá que cargar hasta que sea aplastado. El éxito o fracaso de una banda en gran medida depende del sustantivo, adjetivo o pronombre que hayan elegido para ser distinguidos.
Si el nombre de una banda ya no dá para más, mejor desintegrarla y tramitar la reinserción a la senda del triunfo bajo otro seudónimo. Si la primera no funciona quizá la próxima tampoco. Strike Dos. Existen casos como The Primos que, dándose cuenta de su error, decidieron mutar a Sub Division. Nada menos afortunado para una banda que tener una fonética tan parecido a cualquier cosa que haya tocado Ian Curtis. Ya no hablemos del beat.
Maniobras de aborto y adopción. Sólo alguién como Rubén Albarrán puede camuflar sus calificativos con tanta destreza, porque ni siquiera Prince pudo borrar sus estigmas de realeza cuando se aburrió de pertenecer a la aristocracia del entretenimiento y la prensa especializada no hallaba la manera de transcribir sus símbolos.

Bandas con nombres feos, inapropiados y altionantes de a gratis; sobran. No podríamos parar de nombrarlos. Los hay escatólogicos en demasía como Gonorrean o Eskorbuto; cómo existe tambien toda la generación amaestrada por el prefijo The o Los, que llueven y granizan después de unos The Strokes y no de unos The Kinks; y los hay simplemente feos como los Héroes del Silencio. ¿Que ha pasado con los nombres kamikaze y prófugos de la razón como los románticos setenteros “Los Polifacéticos”?, ¿Habrá alguien que supere la genialidad de Los Apson al nombrar a su banda en honor de su lugar de orígen, Agua Prieta, Sonora?, ¿La mermada creatividad de un compositor no puede dar para más? ¿Nombres ridículos en francés?, ¿Todos los grupos de Emo tienen que tener forzosamente un nombre con mas de 5 palabras?
Para mí, si de nombres hablamos, los amos fueron la Parálisis Permanente. Y ya.

Ahora bien, las traducciones pueden jugar un papel aberrante en esta historia. Los anteriormente nombrados The Strokes, ¿serían tan populares de haberse llamado Los Golpes o Los Infartos?, ¿Seria tan arrasadora la blonda melena de Charlie Monttana si en lugar de firmar así lo hiciera bajo su verdadero nombre, Carlos César Sánchez? Hay que pensarlo bien, porque castellanizado todo cambia, lo volvemos menos neutral y aprovechamos el compadrazgo de la lengua local y el deslumbramiento de una pronunciación más tronada para tergiversarlo todo. Si Paul Leary fuera mexicano, en vez de los Butthole Surfers, tendríamos a Los Surfistas del Ano. The Smiths no sería más que Los Rodríguez. ¿Blur? Borroso.

Hace unos días Cha!, bajista de Fobia y diseñador de Hula+Hula me mostró una tira cómica que dibujó con la temática sobre la que ahora se discute. Ahí era un viejo sabio en el pico de una montaña el encargado de despachar los nombres a las banda. Cada vez que alguien quería formar una, el viejo les asignaba uno. Al chico de la viñeta (muy parecido a Daniel Gutiérrez) le tocó La Gusana Ciega. Vamos, no se burlen. Si se llamaran The Blind Worm ya estarían peinándose como ellos. ¿O qué? ¿Apoco me van a decir que Cabeza de Radio y Los Simios del Ártico son estupendos nombres?


Rodrigo Márquez Tizano (que antes se llamaba Anselmo) es bajista de Les Tragiques y locutor de Ibero 90.9, donde todos los días a las 7 de la noche conduce Malasaña, el segundo peor programa de la Frecuencia Modulada.

La viñeta estuvo originalmente publicada en www.dixo.com
Esta columna fue publicada el primer sábado del 2007 en El Universal.